¡Hola a todos!

En primer lugar quería daros las gracias a todos los que os habéis  parado un momentito (¡que sois muchos!) a leer este recién estrenado blog. Sienta de maravilla el que haya tanta gente a la que le gusta lo que haces o lo que cuentas. Prometido: agradecida y emocionada.

El caso es que hoy quería comenzar con una confesión…

No puedo con los guisantes.

Pero ni olerlos. El hecho de verlos ya me hace sentir mal.

Qué disgusto tan grande cuando una ensaladilla rusa lleva esas bolitas verdes. Pero qué pena me entra cuando los veo flotar en la salsa de un platazo de albóndigas.

El caso es que uno de mis platos favoritos británicos, el Cottage Pie, los lleva, y tras hacer un scouting exhaustivo encontré una receta que permite conservar el sabor del original, con una textura muy untuosa y, lo más importante, sin guisantes. Si sois de aquellos a los que no os molestan e incluso puede ser que tengáis la inmensa suerte de que os gusten podéis añadir una latita escurrida en mitad de la receta, no worries!

Este plato procede de la cocina de aprovechamiento, pues solía usarse la carne del guiso sobrante de días anteriores para elaborarlo. Hoy en día cuenta con receta propia y con diversas variantes: el shepherd’s pie (el “pastel del pastor”, elaborado con carne de cordero en lugar de ternera) o el fish pie (con pescado blanco) son algunas de las alternativas.

Cottage pie

La clave del cottage pie, además de en el guiso de carne picada, está en el puré de patata que lo recubre, enriquecido en la mayoría de ocasiones con queso para que quede bien dorado y gratinado. Indagando un poquito en la historia de la alimentación (gracias por los tips, Yanet!), resulta que el consumo de la patata se extendió en Europa en el siglo XVIII para tratar de paliar el hambre, que se extendía en ciertas zonas. Llegados a este punto, permitidme hacer un pequeño inciso.

Esto es un cottage:

Aquí viviré cuando me toque la lotería
Aquí viviré cuando me toque la lotería

En estas casas, típicas del campo inglés, vivían las personas con menos recursos. Y fue allí donde comenzó a aprovecharse la patata, con la que años atrás habían alimentado a los cerdos, y los guisos sobrantes, integrándolos en un solo plato. La receta que yo uso es la del chef Gordon Ramsay, conocido por sus apariciones televisivas y por tener 14 estrellas Michelín.

Cottage Pie (pastel de carne)

Para 4 personas

Para el guiso:

  • 750g de carne picada de ternera (también puede ser de cordero)
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 4 dientes de ajo
  • Puré de tomate (si no lo encontráis podéis usar salsa de tomate)
  • Tomillo
  • Romero
  • Un vaso (unos 200ml) de vino tinto
  • Un vaso (unos 200ml) de caldo de ave
  • Aceite, sal y pimienta

Para el puré:

  • 5 patatas grandes
  • 200ml de nata para cocinar
  • Un trocito de mantequilla
  • 2 yemas de huevo
  • Queso parmesano
  • Sal y pimienta

Poner en una cacerola un chorro de aceite de oliva. A fuego moderado añadir la carne y remover bien para que se haga de manera uniforme y se deshaga. Salpimentar al gusto. Rallar la cebolla y la zanahoria sobre la carne, y remover para que rehogue. Rallar también los dientes de ajo y añadir.

(Amigos de los guisantes, AHORA es el momento de añadir vuestra latita escurrida).

Cuando la carne ya esté dorada agregar un chorro de puré de tomate o de salsa de tomate, y remover para que se integre bien. Es el momento de echar el vaso de vino, y cuando se evapore el alcohol se añade el vaso de caldo. Se deja hervir un ratito, hasta que la salsa se haya vuelto densa y no haya exceso de líquido. Remover de vez en cuando y rectificar de sal y pimienta si es necesario.

Mientras se guisa la carne podemos ir haciendo el puré. Cocer las patatas en trozos medianos durante al menos 20 minutos o hasta que al introducir un cuchillo la patata salga con facilidad. Pasar por el pasapurés y añadir la mantequilla, la nata, las yemas de huevo y queso parmesano rallado, al gusto. Salpimentar y reservar.

Es el momento de hornear. Colocar el guiso en una fuente para horno (la que tengáis para hacer lasaña, puddings… generalmente suelen ser de cerámica pero las metálicas o de cristal también sirven) y poner el puré de patata por encima, que se debe esparcir con una espátula o un cuchillo de manera uniforme. Agregar más queso parmesano si se desea.

Pinchar la superficie del puré con un tenedor por varios sitios, e introducir en el horno (que habremos precalentado a 180ºC) durante unos 20 minutos o hasta que la superficie esté dorada.

Ya solo queda disfrutar esta delicia.

Cottage pie

¡Por cierto! En otro orden de cosas. Este fin de semana, y aprovechando que el lunes es festivo en Madrid, voy unos días de vacaciones a Bristol y Londres, a seguir empapándome de la cultura ‘british’. Consejos, sugerencias o requerimientos son bien recibidos.

Espero que pongáis en práctica esta receta que, además de estás buenísima, es muy agradecida por su sencillez y su rapidez.

Keep baking!

Cris

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2 comentarios en “Cottage Pie and Oh! It’s HOLIDAY time!

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